Novedades de Marzo y Abril. MPA sigue avanzando.

El 2017 nos encuentra estrenando un “nuevo formato de conciertos” denominados EAPP (Encuentros Artísticos para pequeños). Mientras un narrador cuenta una historia se intercala texto con música. Una vez finalizado el cuento se invita a los pequeños pacientes a tocar violines (de pequeño tamaño, diseñados para el aprendizaje de niños) y compartir con los músicos participantes. Esta estructura de conciertos “debutó” en diciembre de 2016 en un Hogar de menores de Lanús, En marzo visitamos la sección de Pediatría del Hospital Penna de CABA.

Los “Conciertos autogestionados” involucran aquellas agrupaciones musicales profesionales que realizan música de cámara e instrumentos no sinfónicos. El concierto se marzo se realizó en HSER (Hogar Socializador para Especiales en Recuperación), ubicado en el Barrio de Agronomía, donde se presentó el cuarteto de Guitarras “In Crescendo” quienes deleitaron a los pacientes del Hogar con músicas populares españolas y composiciones de Astor Piazzolla, entre otros.

Las filiales internacionales siguen su actividad musical y solidaria. En febrero se brindó el concierto número 16 de Música Para el Alma Nápoles, Italia, en el Hospital Oncológico para niños Pausillipon. En el Hospital Español de Montevideo, la filial Uruguay realizó el primer concierto de su tercer año consecutivo de actividades. Y el Hospital Regional de Concepción, en Chile, será el lugar elegido para comenzar las actividades anuales en el país trasandino.

Con ganas de seguir sumando músicos e incorporando paises a la red, MPA realizará una gira por Bolivia durante el mes de abril. Visitará las ciudades de La Paz (Hospital del Niño Aliaga Uria), Santa Cruz (Hospital de Niños Mario Ortiz Suarez) y Cochabamba (Hospital de Niños Albina Patiño).

Música Para el Alma premiada por CILSA

14067782_1476507065708490_7238313642465781800_o

La madre de Eugenia Rubio, fundadora de MPA, recibe de María Areces el premio C.I.L.S.A a la iniciativa musical solidaria. El reconocimiento fue entregado el martes 23 de agosto a las 18 horas en el Plaza Hotel Buenos Aires, CABA.

La Organización No Gubernamental por la Inclusión entregó los Premios CILSA al Compromiso Social a figuras del ambiente artístico, cultural, deportivo y periodístico que ayudan desinteresadamente a ONG’s, fundaciones e instituciones sin fines de lucro.

En este marco, Música para el Alma recibió el Premio a la Iniciativa Solidaria Musical. Música para el Alma fue definido en esta institución como un “proyecto solidario para llevar música a hospitales, escuelas de educación especial, geriátricos e instituciones de bien público y acompañar a personas que atraviesan situaciones difíciles”.

Por octavo año consecutivo CILSA, la Organización No Gubernamental que el 14 de mayo último cumplió 50 años de vida, entregó los Premios CILSA al Compromiso Social a personalidades del ambiente artístico, cultural, deportivo y periodístico quienes, con pequeñas y grandes acciones, ayudan de forma desinteresada a otras ONG’s, fundaciones e instituciones sin fines de lucro que luchan por un mundo mejor.

La apertura musical de la gala que desde hace ocho años consecutivos celebra la solidaridad estuvo a cargo de Música para el Alma, un grupo de músicos de orquestas sinfónicas y coros que acercan su trabajo a hospitales, escuelas de educación especial y geriátricos para acompañar a personas que atraviesan situaciones difíciles.

Las estatuillas de los Premios CILSA al Compromiso Social (declarados de Interés Cultural por el Honorable Senado de la Nación en 2011 por iniciativa del entonces senador Eugenio Artaza) son obra de la reconocida artista plástica Nora Iniesta; mientras que la escultura del Premio Juan Leonardo Vega al Modelo de Vida Comprometida estuvo intervenida por Antonella Seemán, integrante de la Asociación de Pintores con la Boca y el Pie de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Durante la ceremonia se entregaron distintos reconocimientos: los Premios a la Trayectoria Solidaria, cuyas estatuillas fueron para el ex tenista Guillermo Vilas, la cantante Sandra Mihanovich y el humorista Miguel Ángel Rodríguez; el Premio al Compromiso Social Internacional, recibido por el actor Benjamín Vicuña; la Distinción de Honor Ciudadana Solidaria Comprometida a la conductora y actriz Mirtha Legrand, quien recibió un medallón institucional hecho por el orfebre Fabián Ortega en el que se aprecian niños entrelazados que simbolizan la paz, la unión y la inclusión; el Premio al Programa de Televisión Comprometido para “Sí solo sí” (www.sisolosi.tv); el Premio a la Iniciativa Deportiva Cultural para el libro de cuentos de fútbol “Pelota de Papel”; el Premio a la Iniciativa Solidaria Musical para el proyecto solidario “Música para el Alma”; el Premio a la Iniciativa Solidaria Joven para el inventor e innovador Gino Tubaro; y el Premio a la Iniciativa Deportiva Social para Fundación River con Javier Saviola y su colaborador Leonardo Ponzio, ambos reconocidos futbolistas en Argentina y el exterior.

Por su parte, los Premios al Compromiso Social fueron otorgados a la cantante Mariana “Lali” Espósito, madrina de la Fundación entrerriana “Dono x Vos”; al actor Sebastián Estevanez, padrino de la Asociación Civil DISFAM (Dislexia y Familia) Argentina; a la abogada Vanesa de Franceschi de Noble Herrera, madrina del Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer; a la escritora y traductora María Kodama, presidenta de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges; a la diseñadora María Cher, mentora de la Fundación Paz por la No Violencia Familiar junto con su madre Liliana Crigna; y a los hermanos conductores de televisión Eugenio y Sebastián Weinbaum, padrinos del Área de Oncohematología del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata.

El Premio Juan Leonardo Vega al Modelo de Vida Comprometida (creado en honor al fundador de CILSA) lo obtuvo el médico y fundador de Red Solidaria, Juan Carr, quien participó en innumerables campañas, emergencias sanitarias y movimientos sociales en Argentina en los últimos 20 años.

En esta octava edición de los Premios al Compromiso Social se entregaron menciones especiales a los hermanos Nara y Franco Cudutti de Pampa del Indio, provincia de Chaco, quienes con su fortaleza y voluntad se convirtieron en verdaderos ejemplos de superación personal; al grupo asegurador La Segunda por colaborar con el Programa de Becas de Educación Superior de CILSA y ser sponsor desde el año 2010 de los Premios al Compromiso Social; y al Correo Argentino por haber lanzado una marca postal con motivo del 50° aniversario de CILSA este año.

Durante la ceremonia también se distinguió a la joven marplatense Luisina Pitrantuono, ganadora de la tercera edición del Premio Impulsar, un galardón anual con el que CILSA y la firma de indumentaria MuaA! reconocen a jóvenes argentinos que, con su iniciativa personal solidaria, son ejemplos de inspiración para el resto de la sociedad.

CILSA reunió al Tercer Sector junto a personalidades, como agradecimiento por dedicar su tiempo y esfuerzo, prestando su reconocida imagen, para hacer más visible el trabajo sostenido de innumerables organizaciones que en nuestro país trabajan por el bien común.

Fuente: www.cilsa.org

cilsa

Luca, el baterista del Hospital de Niños de La Plata

Este es Luca, internado desde hace varios días en el Hospital de Niños de La Plata. Su sueño era volver a tocar la batería. Se hizo un pedido por las redes sociales. Al día siguiente apareció la batería. Conseguimos el traslado y alguien que la armara. Al otro día Luca dió su concierto a todos en el Hospital. Se sumó a la presentacion que hizo Música para el Alma, La Plata, en el hospital. Luca fue un músico más. El nos regaló amor, fe, fuerza , voluntad… Desde la entrada principal del hospital se sentían los platillos y el resonar de sus tambores. En algunas ocasiones tuvo que parar, ya que se sentía mareado, su padre lo acostaba en su cama…
Cuando recobraba energía volvía a la batería.
Como despedida cantamos Manuelita y el nos acompañó.
Gracias a todos los que hiceron posible este sueño de Luca.

Un teclado para Caren

Conocimos a Caren a sus 12 años, en el Hospital de niños Gutierrez en 2012. En aquella ocasión acompañamos la internación de Caren, visitándola y tocando el cello para ella. Su mamá nos contaría un tiempo después, con Caren ya en casa, que nuestra visita le había generado ganas de aprender un instrumento. Nos preguntó si le podríamos conseguir un piano para empezar a estudiar. Esa misma semana y a través de las redes sociales apareció la donación de un teclado para Caren, y luego una maestra de piano que le daría clases en forma gratuita. Historias que se van sucediendo a medida que transitamos este proyecto solidario llamado MPA.

Un milagro para Lorenzo, agosto de 2014

Una de las tantas historias que conocimos en el proyecto “Música para el alma”.

Valeria es la mamá de Lorenzo, un niño con epilepsia. Ella nos contó sobre los efectos terapéuticos del llamado efecto Mozart, que ayuda a reducir los ataques en la gente con esa enfermedad. En especial, la sonata K448 de Mozart es la más indicada.

Unos meses después nos enteramos que Martha Argerich y Daniel Baremboin tocarían esa misma sonata en el Teatro Colón. Estos artistas accedieron a que Lorenzo y su mamá presencien el ensayo general de este mediodía en el Teatro Colón. El manager de Martha Argerich, Alan, al recibir el mail con nuestro pedido comentó: “Qué casualidad, hoy le comentaba a Martha sobre los efectos terapéuticos de esta sonata para dos pianos en pacientes con epilepsia, algo que ella desconocía. Luego me encuentro con el mail de ustedes proponiendo la participacion de Lorenzo en el ensayo.”

Una conexión hermosa que se pudo concretar. Una más y muy especial.

Recibimos días después un agradecimiento de Valeria:

Muchas gracias a Música para el Alma que pudieron conseguir a esos gigantes para que mi Lorenzo pudiera escuchar su sonata.
Toda la experiencia fue hermosa, desde que llegamos nos recibieron muy bien. Nos acompañaron amorosamente por los laberintos del teatro, nos abrieron un palco para estar cómodos.

Apenas empezó el ensayo comenzaron con la K448 y Lorenzo la reconoció y se puso a mover su piernita derecha como loco, que es lo que hace siempre que está contento y entusiasmado.

De más está decir que la interpretación fue un lujo. Los tres acompañantes de Lorenzo quedamos embelezados.

Muchas gracias a aquellos en el Colón que movieron los hilos de la organización.

Y por supuesto muchas gracias a los maestros Baremboim y Argerich por su enorme generosidad.Valeria Hadad, mamá de Lorenzo

María Flora

…la señora bailaba hoy en el concierto mientras los músicos tocaban. Se angustió con la música de la Lista de Schindler y se fue a llorar al baño… ¡Sí! se fue a llorar al baño, y cuando entró se miró al espejo y salió diciendo: ¡”Estoy muy fea”! y lloraba desconsolada, pobrecita. Después retomó el baile, y cuando Fermín (Prieto, tenor) cantó O sole mio la superó la emoción y se cayó al piso como desmayada. Después me decía llorando: “No sé que hacer con tanta felicidad”. No se cayó desmayada, se dejó caer… de felicidad.Laura Rizzo, soprano de MPA - Hospital Neuropsiquiátrico Braulio A. Moyano, CABA, marzo 2013
Del Hospital Moyano nos informan sobre ella: la señora se llama María Flora, tiene 70 años. Siempre va a la radio (Desate, de las internas del Moyano) a cantar y a leer sus poesías… A veces, aunque la locura arrasa pensamientos, sentimientos, deseos… A veces, con la poesía no puede…
Video de María Flora bailando:

En el Garrahan con Patch Adams

Tarde calurosa de sábado. Hospital Garrahan. Un grupo de personas comunes se va acercando al lugar. Al llegar, algunos sacan gorros, narices de payasos, pelucas. Otros tímidamente sacan instrumentos. Al principio es algo desordenado, nadie sabe bien qué hacer o a donde ir. Se logran organizar un poco, y empezar a tocar el Aleluya y la magia comienza.

Algunos niños y padres empiezan a asomarse asombrados desde las puertas de sus habitaciones. Hay sonrisas, hay lágrimas y de a poco, músicos y payasos se funden en perfecta conexión. Así, unidos, mezclados van entrando a cada habitación, tocando cada corazón. En el medio el ilustre Patch Adams es uno más. Disfruta la música, va haciendo reír tanto a pacientes como a médicos.

Adentro de cada habitación, niños y padres disfrutan de bellas melodías y monerías al por mayor. Y por un rato se olvidan de sus dolores del cuerpo y del alma y son felices! Y en cada contacto humano se producen milagros, increíbles conexiones, todo es amor y alegría. Y así, ese sábado será inolvidable para tantos niños internados y sus familias. Y esas personas comunes, que con tanto amor, alegría y entrega fueron a entregar su talento, sin dudas acariciaron muchos corazones e hicieron de este mundo, un lugar mejor. Francisca Bressanelli - MPA, Hospital Garrahan, CABA, noviembre de 2014

Un puente

Había quedado en pasar a buscar a Guille – nuestro 2° oboe – a la una por la casa. Lo acomodé en la única plaza libre que me queda, ya que las otras dos las ocupa el contrabajo, y salimos a encontrarnos con la ruta 88 bajo el brillante sol del mediodía (…), era el primer concierto que nos proponíamos en el marco de “Música para el alma”. La idea surgió de Daniel, uno de nuestros trombones, que dicta una materia en un plan para terminar el secundario dentro del Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (INAREPS). A este lugar concurren –y algunos están internados– todo tipo de personas con discapacidades físicas y/o psíquicas, para trabajar guiadas por rehabilitadores, con el fin de lograr la mejor calidad de vida posible. (…)

A todas luces comprendimos que sería imposible probar alguna cosa antes de empezar. Así que sin más vueltas nos pusimos los sombreritos, y le hicimos un guiño al abnegado encargado de la puerta, que de cualquier manera ya estaba siendo desbordado por un tropel de muletas y sillas de ruedas, mezcladas con risas y comentarios altisonantes. Comenzamos con la “Pequeña serenata nocturna” de Mozart, con una respuesta muy calurosa.

A todo esto, yo esperaba ver una señora conocida (Graciela), que trabaja en el INAREPS haciendo rehabilitación, que me había asegurado que iba a estar con alguno de sus pacientes. Pero por más que recorría el recinto con la vista, que a esta altura estaba atiborrado, con las puertas abiertas y mucha gente en la galería exterior, no lograba verla. Evidentemente no estaba. (…)

Se tocaron otras cosas que mi memoria las esconde tras la fuerza del encuentro. Cuando el concierto estaba llegando a su climax, veo que la gente de la puerta se abre y aparece Graciela empujando una cama. ¡Sí!, ¡una cama de hospital!, de esas con ruedas que hay en las habitaciones. (…)

En la cama había una chica muy joven (no podría precisar la edad, pero sí que se llamaba Luján), con la mirada perdida en el techo. Como pudimos, con esas cosas que se agolpan en la garganta y esas otras que cuelgan de los ojos, seguimos tocando. (…)

Entonces vimos algo que ninguno de nosotros va a olvidar. En pocos minutos la música fue dirigiendo y cambiando esa mirada hasta desembocar en una sonrisa radiante de disfrute y agradecimiento. Graciela se acercaba a cada rato y la acariciaba. Poco antes de que termine el concierto se llevó a otra Luján en la misma cama. (…)

Salimos a la explanada con Guille. El sol entibiaba el aire de la siesta. Subimos el bajo y entramos al auto. Sentí que no tenía ningún apuro. Y me atravesó una certeza: que no había que ir lejos para llegar a algún lado.Sergio Gugliotta, Música para el alma, Mar del plata, diciembre de 2013